martes, 2 de noviembre de 2010

2 de noviembre, "Día de todos los muertos"


Hoy se festeja la popular y tradicional fiesta mejicana que celebra a la muerte. Este día la gente visita los cementerios dejando ofrendas a sus difuntos y compartiendo el día con ellos. Se come, se bebe y se baila. Entre los festejos oficiales, este año se llevó a cabo la 10ª Feria de las Calacas (calaveras) que se celebra entre los días 29 de oct. y 2 de nov.. CONACULTA organismo gubernamental del D.F. me encargó la imagen para el cartel de difusión de la Feria. Allí se pueden ver a las "calaquitas"(calaveritas) y una serie de animales (gallina, perro, serpiente, búho) que pertenecen a la simbología de la festividad. El resto de los animales invitados (!) son parte de la simbología de las diversas etnias que antiguamente ocupaban el territorio de Méjico.


Décima Feria de las Calacas en el Cenart from Alas y Raíces on Vimeo.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Una noche lubola

En lo que fue una cálida noche, conversando con helena Corbellini y Guillermo Casanello.

http://www.facebook.com/profile.php?id=100001262919098#!/album.php?aid=30277&id=100001019197242&ref=mf Este es el link para llegar hasta las fotos que Celena tomó la noche de la inauguración de "Candombe Lubolo," en Güear de Colonia del Sacramente en Uruguay. Espero que las disfruten.

martes, 7 de septiembre de 2010

viernes, 27 de agosto de 2010

¿Qué ves cuándo la ves? Dario Los Andes (Mendoza)


En esa mancha yo tuve todo cuanto quise: descubrí las Islas de Coral, encontré el perfil de Barba Azul y el rostro anguloso de Abraham Lincoln, libertador de esclavos; tuve el collar de lágrimas de Arminda, el caballo de Blanca Flor y la gallina que pone los huevos de oro; vi el tricornio de Napoleón, la cabra que amamantó a Desdichado de Brabante y montañas echando humo, de las pipas de cristal que fuman sus gigantes o sus enanos. Todo lo que oía o adivinaba, cobraba vida en mi mancha de humedad y me daba su tumulto o sus líneas”. (“La mancha de humedad”, 1944).
A la uruguaya Juana de Ibarbourou (1892-1979) le bastaba una simple mancha de humedad para crear todo un mundo. Algo similar podría decirse que le ocurrió al dibujante todo terreno Diego Bianki, pero en su caso el disparador de la “conciencia imaginante” (como nos enseñaron alguna vez en Comunicación Visual) fueron las nubes. De ahí que el nombre de su proyecto no podía ser más directo y preciso: “Con la cabeza en las nubes”.
Publicado por su propia editorial Pequeño Editor, el libro de Bianki (La Plata, 1963) es una bella obra artesanal que nació, como suele pasar con las buenas ideas, de casualidad: panza arriba en la playa, viendo pasar las nubes y jugando a buscarles una forma reconocible. Ahí, dice el también ilustrador de la revista Ñ, “vio” el libro al que luego sumaría artistas y fotógrafos invitados. Ral Veroni, Maitena, Elenio Pico, Isol, M. Delia Lozupone, Gusti y Cristian Turdera fueron algunos de los convocados para “intervenir” las imágenes captadas en el inagotable cielo. Camarita en mano, Bianki arrancó y lo que fue una simpática idea se transformó en obsesión: hoy cuenta con unas 4.000 instantáneas y va por más.
Una niña dormida, un muñeco de nieve, pájaros, elefantes e insectos son algunas de las cincuenta nubes “encontradas” e incluidas en el libro objeto de este diseñador y dibujante que, entre sus múltiples facetas, acredita la de autor de libros para niños y jóvenes, además de haber fundado la recordada revista de arte cómix “Lápiz Japonés”.

En una suerte de obra en -permanente- construcción, el proyecto de Bianki lejos de terminar en la publicación deja abierta la puerta para sumar imaginantes a su causa.

En el blog www.libroconlacabezaenlasnubes.blogspot.com la invitación es más que tentadora: “Subí tu foto de nube dibujada o bajate una nube en blanco de este blog, dibujala y luego subila”. Lo que sigue es mucho más simple: dejar volar la imaginación.
Por Rubén Valle - rvalle@losandes.com.ar

miércoles, 25 de agosto de 2010

Contar en imágenes (revista Quilombo)

“Pequeño editor” presentó esta pieza de arte con formato de libro, que se asemeja a una enciclopedia ilustrada sobre el candombe de Colonia, Uruguay. Sus coloridas páginas retratan diferentes escenas donde el carnaval es, definitivamente, una de las figuras destacadas.

Bianki, autor de esta obra, es argentino pero retrata al candombe uruguayo de la República Oriental del Uruguay. La redundancia no está de más y ayuda a aclarar que el candombe uruguayo se practica en Uruguay y en Argentina. En nuestro país, además, hay candombe porteño, aquel que mantienen los afroargentinos descendientes de esclavos desembarcados en Buenos Aires, una variante con danza, toques y tambores diferentes a las del país hermano. El libro de este mes propone un retrato del candombe uruguayo de Colonia y toda su imaginería está relacionada con esa variante.

Se trata de una obra excelentemente ilustrada, que cuenta en imágenes mucho más que en palabras, que parece un libro para niños –por la estética que lo caracteriza y por su pedagogía- pero que, en verdad, es una obra para adultos. El autor es historietista y eso se nota, aunque no utilice los tradicionales “cuadritos” de la historieta. En “Candombe” combina este género con el collage y propone una mirada libre, que hoja tras hoja puede hacer foco en distintos aspectos: escenas de lo social y de lo festivo, uso de determinados elementos, paisajes, personajes... Dice el ilustrador que, además, le interesó “poner de relieve el sincretismo que existe entre la cultura occidental y la cultura afro”.

Si bien “Candombe” posee códigos y símbolos que quedan reservados para aquellos que conocen mejor el tema, cuenta el autor que este libro “es una obra abierta”. Para Bianki, “el lector no especializado podrá encontrarse con una cantidad de imágenes que buscan capturar el colorido del carnaval y del ritmo del candombe a través de una historia muy simple, que se manifiesta cuando una comparsa pasa por un sitio y la gente deja de lado sus responsabilidades para seguirlos, bailando y bebiendo sin parar. Así es que pasan tocando por diversos lugares donde se interrumpen los quehaceres cotidianos para salir a tocar y bailar. Hasta los jueces con su toga y los policías con su uniforme se cuelgan un tambor”.

El texto de este libro es un poema. Breve y anecdótico, por el formato y por las palabras se asemeja a un canto de comparsa. No obstante, es un poema de autor y Bianki lo escribió influenciado por sus experiencias con el candombe y por obras de otros autores, como Rabelais.

Bianki vivió en Argentina hasta sus 15 años. Nació en La Plata, una ciudad donde el candombe pisa fuerte. Sin embargo, conoció el género al residir en Colonia, Uruguay, en 1999. En ese momento empezó a estudiar los toques. La comparsa “Lonjas del Sacramento”, fundada por la familia Carbajal de Colonia, le había permitido asistir a los ensayos y dibujar. Bianki los acompañaba mientras ellos hacían su recorrido y tocaban por la ciudad. “Cada tanto, la comparsa paraba para encender un fuego y volver a tensar las lonjas de los tambores, momentos que también aprovechaba para dibujar lo que iba viendo”, apunta el autor. Y así empezó, estudiando y dibujando, hasta que un día se incorporó como tamborero a esa comparsa.

Si bien el libro se refiere al candombe uruguayo de Colonia, en la contratapa realiza un paneo amplio sobre el género. Incluye definiciones, conceptos y usos del candombe en general. En este sentido, uno de sus párrafos versa: “También es frecuente escucharlo (al candombe) en su versión argentina en el barrio de San Telmo en Buenos Aires y en algunos barrios de la ciudad de La Plata”. Al respecto, es preciso aclarar que en Argentina el candombe uruguayo es una expresión popular vigente en casi todas las provincias del país, no sólo en algunos barrios capitalinos o bonaerenses.

“Candombe” fue publicado originalmente en Francia, en 2004 (Éditions du Rouergue). La versión actual es nacional, incluye un pequeño glosario y es bilingüe (español-inglés). Bianki también es ilustrador de la sección “Ficciones” de la revista cultural Ñ (Clarín) y director del sello editorial “Pequeño editor”, fundado en 2002 y responsable de la presente edición de este libro.

Por Paula Picarel
i
http://www.revistaquilombo.com.ar/revistas/62/q62.htm

El candombe según Diego Bianki - Revista Rolling Stone.



"A pesar de que en sus imágenes pueda encontrar el uso de una estética de inspiración en la pintura ingenua -sin uso de la perspectiva, con una mirada en dos dimensiones- y en el cómic, Candombe fue pensado para un público adulto", explica Diego Bianchi, un talentoso artista plástico argentino que vive en Colonia del Sacramento y que, hace una década, encaró un trabajo de investigación y militancia ligado al candombe y la cultura afro en el Río de la Plata. El fruto de su trabajo es Candombe, fiebre de carnaval , un libro editado originalmente en Francia en 2004 y que ahora lanza para el mercado local Pequeño Editor, sello del cual es fundador y director ad-honorem. El libro forma parte de la colección Variables grádicas, donde se publican proyectos temáticos de Langer, Ral Veroni y Rapa Carballo, entre otros artistas co-generacionales de Bianki.

A comienzos de los 90, Bianki fundó la Comuna del Lápiz Japonés, y en 1993 lanzó una revista objeto homónima, inspirada en la Raw de Art Spiegelman, que en la página 3 del primer número develaba en forma de fellatio el misterio de la felicidad del hombrecito de la Avena Quaker.

Artista plástico, historietista e ilustrador, realizó diversas muestras individuales y colectivas en Elsi del Río (Buenos Aires, Argentina), Museo de Arte Contemporáneo (Barcelona, España) y Centro Cultural de España (Lima, Perú). Además, publica habitualmente en la revista Ñ, y en varios diarios de España.

Paralelamente, desarrolló su veta tamborera. "Empecé a salir con la familia Carabajal, mis maestros del tambor, en la comparsa Lonjas del Sacramento, hacia el año 2000. Después participé de la Agrupación Afro y desde el año pasado salgo con la agrupación lubola El caracú quemao de Colonia en Uruguay", repasa.

Sus compañeros de comparsa apoyaron con el sondo de sus tambores la inauguración de la pequeña pero muy recomendable exposición de los los originales del libro en la Galería Mar Dulce. La muestra incluye cuadros, collages, los cuadernos donde el artista tomaba notas y registraba in situ las escenas candomberas y algunas pinturas, muy interesantes, pintadas sobre lonjas de tambor.

El libro se presenta el viernes 30 en Mar Dulce, Uriarte 1490, a las 19. Y la muestra, colgada desde el 19 de junio, se puede ver hasta el sábado 31 de julio. Luego, inaugura el viernes 10 de septiembre en la galería Güear, Forida 359 (frente a la estación del ferrocarril) en Colonia del Sacramento.

Puede entenderse a Candombe, fiebre de carnaval como un canto de amor al tambor. ¿Cuál es tu primer recuerdo con ese instrumento? ¿Recordás al sonido del tambor en La Plata, tu ciudad natal?
Puede que sea una celebración, pero no solo del tambor sino también de todo el entorno que este instrumento convoca. Mi primer encuentro se da en el Uruguay, en las llamadas de Montevideo y luego en la ciudad de Colonia. En La Plata recién escuché el sonar de los tambores al pie del ex Hotel Provincial, tan solo hace unos cinco o seis años, y no podía creerlo. Conversé con esos tamborileros, que me comentaron que construían sus propios tambores y que se juntaban a tocar también detrás del Colegio Nacional. Por supuesto había entre ellos varios descendientes de uruguayos. Luego empecé a descubrir que en Buenos Aires hay muchísimas agrupaciones lubolas de candombe. Esto se puede comprobar a través de la revista Quilombo. Es impresionante todo lo que se puede encontrar acerca de la cultura Afro en Argentina.

¿En qué momento el candombe (y su cultura) se transformó en el eje temático de tu obra?
Me ocurrió al empezar a cruzar al Uruguay, a la otra orilla del "Mar dulce" (como lo llamara J. D. de Solís). Comencé a viajar mucho hacia allí y contacté con gente de la comparsa Lonjas del Sacramento fundada por la familia Carbajal de Colonia, quienes me permitieron asistir a los ensayos y dibujar mientras ellos hacían su recorrido tocando por la ciudad. Cada tanto, la comparsa se paraba a encender un fuego para volver a tensar las lonjas de los tambores, que con la humedad ambiente pierden su rigidez, y esos momentos también eran aprovechados para dibujar todo lo que iba ocurriendo mientras duraba el ensayo. De allí en adelante me involucré aun más y comencé a aprender a tocar en 1999. Una vez que logré aprender el instrumento, comencé a viajar con ellos por todo el Uruguay tocando durante el carnaval y en eventos de otras festividades. Esa experiencia me permitó compartir muchas cosas y ver todo con ojos desde adentro del asunto. Fue así como comencé a dibujar cientos de escenas alusivas, que como estudios previos, ayudaron a concretar pinturas, serigrafías y objetos. También fui rescatando en esos trayectos, elementos deshechables de la gráfica cotidiana: paquetes de yerba mate, envoltorios de caramelos, etiquetas de tabaco, sobres de azúcar, todos elementos pertenecientes al carnavalesco "mundo del consumo", que han contribuído a formar parte importante de las imágenes.

Pedro Figari y Carlos Páez Vilaro son algunos de los artistas plásticos que también investigaron y utilizaron la temática del candombe en su obra. ¿Representan algún tipo de influencia o referencia para este trabajo? ¿Tuviste otras?
A decir verdad, si bien sabía de la existencia de las pinturas de Pedro Figari no había visto nada y tampoco quería hacerlo, hasta tanto no terminara el libro, para no dejarme influenciar de ningún modo. Lo mismo me ocurrió con Páez Vilaró, de quien sabía que había tratado el tema y que tocaba en Quareim 1080, una de las comparsas más importantes de Montevideo. Quería lograr una versión propia, producto de la experiencia concreta en vivo y el complemento de algunas lecturas logradas a través de la obra de escritores que trataron no solo el tema de la cultura Afro sino también como esa cultura se fusionó desde la época de la colonia con la cultura local hasta nuestros días. También me interesaba la conexión con el carnaval, esa inversión de roles que la fiesta propone. La lecura de Pantagruel y Gargantúa de Françoise Rabelais fue una conexión fundamental en ese aspecto. También los textos de Mijail Bajtin que analizan el simbolismo expresado por Rabelais y su sincronización con la inspiración en lo popular. Por algunos aspectos formales, algunos colegas, lo han relacionado con la pintura de Cándido López, lo que para mi es un gran halago. No obstante, creo que en este trabajo la influencia más grande proviene de la literatura (sobre todo de Rabelais), la experiencia en vivo con las comparsas, y el sincretismo religioso, que fueron algunas de las piezas inspiradoras que sirvieron para animar las páginas del libro y cada verso del texto que las acompaña.

¿Te interesa sólo el sincretismo rioplatense, o te atrae también la tradición del norte del Brasil y de Cuba?
Cualquier tipo de fusión me parece enriquecedora. En el caso del sincretismo religioso entre lo afro y el catolicismo, lamentablemente no ha sido fruto ni de la casualidad ni de algún tipo de acuerdo entre las partes, sino que una cultura es avasallada y la otra trata de sobrevivir pese al avasallamiento sufrido. Pero como la cultura afro es tan fuerte (en el amplio sentido de la palabra), supo sortear de mucha maneras la presión del catolicismo. Sobre todo la manera de baile fue bastante resistida, la describían personajes influyentes de la época como una "danza lasciva". No conozco tanto lo que ocurre en Cuba o Bahía, pero es probable que el sincretismo allí existente, tenga la misma raíz y por consiguiente, coincida con lo que ha pasado aquí en el Río de La Plata.

Por Humphrey Inzillo

http://www.rollingstone.com.ar/nota.asp?nota_id=1289025

domingo, 15 de agosto de 2010

Con la cabeza en las nubes!

No se pierdan estos dibujos increíbles hechos por los chicos ...
Les dejamos unos ejemplos, y para los que todavia tienen ga
nas de ver un poco más (van a quedar con la boca abierta!), linkeen y miren el talento de estos niños:

http://www.libroconlacabezaenlasnubes.blogspot.com

Marcela
Escuela Sarmiento

Grado 4ºB

María Belen
Escuela Sarmiento

Valentina

Escuela Nº19 Gral. San Martin.

7ºA


jueves, 12 de agosto de 2010

"Crónica del Candombe" Diego Marinelli, Ñ (Clarín) 24.07.10 nota sobre el libro y la exposición "Candombe..."

Diego Bianki en Galería Mar Dulce
por Diego Marinelli
(Ñ, Diario Clarín, 24.07.10)

Bianki es uno de los referentes de la ilustración argentina. Un tipo hiperactivo y multifacético que hace poco más de diez años decidió abandonar la caótica Buenos Aires e instalarse del otro lado del río, en Colonia. Evidentemente no iba en busca de bajar su ritmo productivo, ya que desde allí continuó colaborando con medios como La Vanguardia (Barcelona), Público (Madrid) y Ñ, y manejando los hilos de Pequeño Editor una delicada editorial en la que publicó varios libros para niños y dio visibilidad a muchos de los autores que conforman la nueva generación de ilustradores argentinos.

Lo que sí hizo en Colonia, cuando sus múltiples actividades se lo permitían, fue sumergirse en el universo del candombe y las tradiciones de raíz africana que tanto y tan bien han florecido en Uruguay. Al principio hubo un acercamiento de tipo vouyeur, luego se convirtió en una especie de observador silencioso que deambulaba entre los músicos y bailarines, hasta que finalmente aceptó la invitación de colgarse un tambor e integrarse a la comparsa. Registro de esa experiencia es "Candombe: fiebre de carnaval", un magnífico libro-objeto en el que Bianki plasma su visión de la cultura negra en el Río de la Plata.

El libro, de alguna manera, es una pieza de no-ficción, una crónica pictórica de los códigos, la poética y la imaginería de las murgas uruguayas. No es fruto de una visión epidérmica, turística, sino de una experiencia personal de alta intensidad, comprometida con el objeto en cuestión. Bianki no fue simplemente a curiosear por los "tablados" o las "llamadas" en los momentos álgidos del carnaval. Le puso el cuerpo, se sacó sangre en las manos dándole a los parches. Y en el libro eso se nota.

Bianki utiliza su propio lenguaje -la ilustración- para revelar los códigos del lenguaje de las comparsas, poniendo en juego elementos como collages, fragmentos de estampillas o envoltorios de golosinas típicamente uruguayas, que se integran dentro de una colorista serie de escenas en las que van apareciendo diferentes conceptos relacionados con la cultura del carnaval. Estableciendo un sutil equilibrio entre su estilo propio y los colores e iconos caraterísticos del carnaval rioplatense, Bianki propone un recorrido pedagógico por la vestimenta y los ritos de las comparsas que, a medida que avanzan las páginas del libro, va ganando intensidad a través de escenas que se adentran en la identidad pagana, sensual y liberadora del carnaval.

En paralelo a la publicación del libro, la galería Mar Dulce abrió una exposición que puede verse hasta el próximo 31 de julio (el 30 de julio, allí será la presentación oficial, en la que participarán Tomás Abraham, Christian Ferrer y Ral Veroni). Si el libro muestra la culminación de un proyecto artístico, la exposición permite echar un vistazo al camino que Bianki siguió para llegar hasta allí. En las blancas paredes de esta casa-galería de Palermo cuelgan estudios y ensayos de imágenes que luego cristalizaron en el libro, escenas que quedaron afuera y ejercicios de resemantización como unos parches de tambor usados como lienzos de pinturas, entre otras curiosidades que dan cuenta de la trastienda del proceso creativo. En conjunto, conforman una excelente argumentación para quienes defienden la idea de que la ilustración ya ha dejado de ser un mero acompañante de textos y se ha convertido en un arte, en un verdadero arte.

martes, 3 de agosto de 2010

Candombe: un libro sobre esa “cosa de negros” tan nuestra

Diario Clarín 02/08/10 El artista plástico trabaja sobre la fusión de las culturas africana y occidental.

PorJulieta Roffo

Intenso: " Bailemos sobre las cenizas del rencor, es carnaval", dice Bianki.
Una interpretación de la fiesta

"El tiempo se detiene, nadie para de bailar”. Con esas palabras define el artista plástico Bianki el carnaval uruguayo en uno de los versos que acompaña los dibujos, pinturas y collage recopilados en su libro Candombe. Fiebre de carnaval , publicado por el sello Pequeño editor. En esas páginas, fruto de una experiencia personal dentro de las comparsas y del estudio del encuentro entre la cultura africana y la occidental en el Río de la Plata, Diego Bianchi –como dice en su documento– hace una radiografía de la vida diaria en Colonia del Sacramento, con plaza de toros, palmeras, autos antiguos y tamboriles incluidos.

Es que desde 1999 Bianki, que nació en La Plata en 1963, vive durante gran parte del año en la casa-taller que tiene en la ciudad uruguaya. Allí se involucró cada vez más con las comparsas: “En un principio me atrajo el color , tanto de la imagen como de la música”, cuenta, y agrega: “Con el tiempo me acerqué a los grupos, conviví con ellos en los toques, los dibujé mientras bailaban, mientras bebían, mientras esperaban para desfilar, hasta que llegó el momento de consustanciarme del todo, y me puse a tocar yo también”. Hace varios años que participa de la comparsa Las lonjas del Sacramento y toca el chico , uno de los instrumentos de percusión del candombe uruguayo.

En su libro, Bianki se propone “evitar la mirada del turista”. No quiere, dice, contar lo que se ve cuando se da un paseo rápido por Uruguay en tiempo de llamadas de carnaval, sino ir más allá: su interés central, el que dispara su obra, es investigar y dar a conocer l a fusión de la cultura occidental con la africana que configuró el carnaval en los tiempos coloniales.

“‘Candombe’ quiere decir ‘cosa de negros’ ; los candomberos eran los esclavos que los domingos tenían permitido salir a bailar. Con el tiempo, los blancos se sumaron, lo que implicó mayor aceptación del ritual, y se convirtieron en lubolos , es decir, blancos que se pintan de negro para presentarse y tocar”, explica Bianki, que incluyó en su libro una imagen que es casi una infografía sobre cómo convertirse en uno de ellos, con pintura, guantes y alpargatas.

El artista, que trabajó en la revista Fierro, fundó la publicación Lápiz Japonés, y actualmente es ilustrador de Revista Ñ , combina en su libro trazos finos, sobrecitos de azúcar o papeles de caramelo pintados en medio de sus dibujos, y explicaciones, en castellano y en inglés de los términos típicos del candombe, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el año pasado.

Durante la presentación de Candombe , la semana pasada, el sociólogo Christian Ferrer definió la relación del artista con la ciudad uruguaya y con el género musical que da nombre a su libro: “En la estancada noche de Colonia, vos encontraste qué hacer; disfrazarte de negro y tocar el tambor”, le dijo. Convertido en un lubolo militante, Bianki asintió y sonrió.

jueves, 22 de julio de 2010

Al fin presentamos el libro!

Pequeño editor, los invita a la presentación del libro Candombe, fiebre de carnaval, de Diego Bianchi (Bianki). El libro será comentado por Tomás Abraham, Christián Ferrer y Ral Veroni en Galería Mar Dulce dentro del contexto de la exposición de pinturas, grabados y objetos “Candombe lubolo” del mismo autor. el 30 de julio a las 19hs en Uriarte 1490.Palermo.

Se puede visitar la exposición hasta el sábado 31 de julio en el horario martes a viernes 15-20hs / sábados 11-14 y 15-20hs (entrada libre y gratuita).


www.galeriamardulce.blogspot.com

miércoles, 23 de junio de 2010

Una tarde soleada y candombera



Fue una verdadera alegría que 8 tambores (Jorge, Jopi, Pateco, Lucía, Mariano, Matías, Plin y Cara ´e loco), de los mejores de la ciudad de Colonia , pertenecientes a la comparasa uruguaya " El caracú quemao", se hicieran presentes en la inauguración de la muestra en la galería Mar dulce. Subimos este videito para los que no pudieron asistir al momento de la llegada. Algo es algo!
Van también algunas fotitos y mi agradecimiento a los compa tamborileros y a Linda Nielsen, curadora de la muestra y directora de la galería.
Para los que no pudieron asistir, les cuento que la muestra permanecerá abierta hasta el 31 de julio (ver días y horarios en la entrada anterior). Gracias también a todos los que se acercaron ese día !!!




La portada del libro editado por www.pequenoeditor.com


...Y llegó el momento de templar las lonjas...



Ansiosos por tocar, algunos de los muchachos sentados (y ahumados) a la espera de tensar el parche...


video




























Aquí comienza la serie de témperas, que en la foto del muro de la galería, pueden verse enmarcadas. Estos originales y otros que han quedado en "trastienda", forman parte de los originales del libro. La medida es de 22 x19 cms.




















Agradezco a mis hijas y a Adrián Salgueiro por capturar este momento.

martes, 22 de junio de 2010

"Con la cabeza en las nubes", ya está en las mejores liberías




Luego de 1 año y medio de trabajo, más de 4000 fotografías tomadas (y seguimos subiendo la cuenta), la colaboración de 15 autores invitados y un informe científico como corolario, el libro se encuentra en las librerías y tiendas de diseño, de la ciudad de Buenos Aires y aledaños. El domingo próximo pasado, se publicó en el suplemento de cultura Radar del periódico Página/12, un artículo muy completo, escrito por Martin Perez, que rescata muy bien el espíritu del libro. A continuación va una transcripción.




Domingo, 20 de junio de 2010

HALLAZGOS > DIBUJANTES Y ARTISTAS DIBUJAN EN LAS NUBES
La trama celeste

Además de Lucy, en el cielo hay muchas otras cosas: personas, monstruos, animales y escenas que muchas veces vemos sólo nosotros. Con la cabeza en las nubes es una prueba tierna, inspirada e incontrastable de que esos delirios se pueden compartir. Con dibujantes, artistas y fotógrafos invitados como Maitena, Isol, elenio Pico, G. Guillermo Ueno y Cristian Turdera, entre otros, Diego Bianki compuso uno de sus libros más extraños y bienvenidos de su extraña y bienvenida editorial Pequeño Editor. Un libro para ver, dibujar y capturar figuras en las nubes. Y de paso, conocer la explicación científica de por qué vemos esas cosas ahí arriba.




Por Martín Pérez

Con la cabeza en las nubes. Así se llama el hermoso e inclasificable libro que Diego Bianki ideó, compiló y editó, trabajando junto a muchos otros artistas, para su particular editorial Pequeño Editor. Y así fue como, justamente, se le apareció por primera vez la idea de hacer semejante objeto: tirado en la playa, viendo pasar las nubes y jugando a buscarles forma. “La idea maduró ahí, al instante”, recuerda Diego. “Automáticamente visualicé un libro, en el que uno pudiese intervenir una imagen capturada en el cielo. Claro que no sabía cómo iba a hacer para llevar esa idea al papel. Pero empecé ahí mismo: agarré mi cámara y me puse a fotografiar esa primera nube. Desde entonces, no paro. Ya tengo fotografiadas como cuatro mil, y sigo sumando”.





“Fue el primer ensayo que permitió probar si la idea realmente podía pasarse al papel. La intervine con marcador de manera bastante cruda y me convencí de que podía trasladar la propuesta a otros artistas.”
Imagen: D. Bianki




Apenas medio centenar de imágenes son las que están incluidas en el fascinante volumen que Bianki terminó compilando, con trabajos de artistas y dibujantes como Ral Veroni, Maitena, Isol, Elenio Pico, Guillermo Ueno, Cristian Turdera y muchos otros. Pero Con la cabeza en las nubes es de esos libros infinitos, a los que no se les encuentra jamás un final. Ya sea porque siempre se puede encontrar algo nuevo en ellos, porque están gloriosamente sin terminar o porque no hay dónde ubicarlos. “Me gusta que sea una pieza extraña”, dice con orgullo Diego de un libro que proclama desde su contratapa, también con inocultable orgullo, ser 100% nubes, sin retoque digital. “Porque, aunque la idea es básica, resulta raro que pueda existir un libro que sea tan cercano a un imaginario universal como el de buscarles forma a las nubes.”






“No podía faltar el típico cúmulo: auguran buen tiempo y suele vérselas luego de una tormenta. A veces, como en este caso, hasta pueden tener la forma de un ave: la naturaleza siempre se repite.”



Autor de libros para niños y jóvenes, diseñador e ilustrador, maestro de dibujo desde los 17 años y artista rebelde desde antes de ser uno de los editores de la largamente extinta revista under Lápiz Japonés, Bianki confiesa que siempre quiso saber por qué las nubes son blancas. Y para saber eso –y muchas cosas más– es que el epílogo de su libro es una suerte de pequeño manual sobre el tema. Pero antes están todas esas nubes fotografiadas e ilustradas por los artistas convocados y también esas otras nubes que –desde los crayones que se dejan ver en la portada– invitan a ser dibujadas. Libro para chicos y grandes, Con la cabeza en las nubes le debe mucho a la Guía del observador de nubes de Gavin Pretor–Pinney (Salamandra), y se podría decir que es una suerte de versión lírica del Proyecto Cartele y también algo así como un Escher unplugged.





“Menos es más. La niña dormida o la niña soñada por Maitena tiene la sencillez y liviandad de una nube.”



Al final, en una especie de coda final, el libro revela que visualizar figuras conocidas o reconocibles en otras formas es un fenómeno psicológico denominado pareidolia. “No es una palabra que esté en el diccionario, sino que la encontré en un manual de psicología”, explica Bianki. “También recuerdo que me fascinó que la definición aseguraba que era ‘un error de la mirada’. Porque en mi profesión ese ‘error’ es constante. Uno está haciendo analogías formales todo el tiempo. Y el universo también se repite incansablemente. Es una pareidolia infinita”, se sorprende y maravilla Diego Bianki, un artista al que se puede acusar, sin ofenderlo en lo más mínimo sino colgándole una medalla, de vivir –casi literalmente– con la cabeza en las nubes.





“Esta imagen es la última del libro e ilustra la explicación de la pareidolia. No hubiera sido posible sin la sensibilidad de Guillermo Ueno, que supo capturar un avión y convertirlo en un insecto.”





“Es de Pratt, fotógrafo integrante de la Sociedad de la Apreciación de las Nubes (cloudappreciationsociety.org), verdaderos fanáticos del tema.”





Izq:“Este elefante campeón olímpico está hecho por una campeona de la observación: Antonia, de 9 años. Los niños cuentan con esa facilidad de expresión que da la inocencia y que nos deja boquiabiertos.”
Der: “Este conejo fue una gratísima sorpresa. Luego de haber conversado con Elenio Pico en Barcelona, sobre la expectativa de conseguir fotografiar uno, me llamó para decirme: ¡Bingo con orejas largas!”



libroconlacabezaenlasnubes.blogspot.com es el site donde los lectores del lib
ro y esta nota podrán subir sus propias fotos de nubes dibujadas.

miércoles, 2 de junio de 2010

Libro+pinturas+dibujos+objetos



LUGAR: Galería Mar dulce, Uriarte 1490, Palermo Soho (a dos cuadras de Plaza Serrano)
INAUGURACION: sábado 19 de junio, 17-21hs
HORARIO: martes a viernes 15-20hs y sábados 11-14 y 15-20hs
CIERRE: sábado 31 de julio


Durante años Bianki se ha unido al trajinar de las comparsas de candombe dibujando detrás de sus integrantes, mientras el repiquetear de las lonjas y la exaltada atmósfera carnavalesca resonaban en su imaginación. Como fruto de esa experiencia, y de tocar el “chico”, han surgido un libro y una exposición de pinturas, objetos y dibujos. Estos trabajos son deudores del rico sincretismo que nutre la cultura del Río de la Plata, cuya fuentes africanas se hacen aquí evidentes; y dan testimonio de la vigencia de este ritmo que no ha dejado de sonar desde la época de la esclavitud hasta nuestros días.

Bajar el libro en archivo pdf

Acerca del significado de las palabras “candombe” y “lubolo”: El vocablo candombe brinda denominación a una ceremonia afro-rioplatense de dilatada tradición. Deriva del adjetivo kimbundú –erguida rama del frondoso árbol de los idiomas bantúes- ndombe, cuya acepción es “negro”, y el prefijo de concordancia ka que aparece con suma frecuencia en esa lengua. Por consiguiente, significa “negro”, “perteneciente a los negros”, propio de los negros”, etc. El ritmo es ejecutado en forma de danza y acompañado por tres membranófonos de diferentes tamaños llamados: chico, repique y piano. (Néstor Ortiz Oderigo, Diccionario de Africanismos en el Río de La Plata). Estudiosos del tema como Ortiz Oderigo, Vicente Rossi y Luis Ferreira coinciden al señalar que la palabra lubolo -desde aproximadamente el año 1874- se utiliza para designar a aquellos integrantes blancos de las comparsas, que se pintaban de negro las partes visibles (caras, cuello, orejas y pantorrillas). La primera comparsa Lubola - fundada en Montevideo por un tipógrafo y un comerciante argentinos – se llamó ”Negros Lubolos”.

Diego Bianchi( Bianki) nació en la ciudad de La Plata en 1963. A los 17 años se graduó como maestro de dibujo en el Bachillerato de Bellas Artes de la Universidad de la Plata. Posteriormente cursó la carrera de Diseño en dicha universidad. Ha realizado numerosas muestras individuales y colectivas, entre las que se destacan: El arte de la elegancia, Elsi del río (2007); Place project, Museo de arte Contemporáneo de Barcelona (2005); Inventario, Centro Cultural de Recoleta (2002); Gráfica adhesiva, Centro cultural de España en Lima (2001), Ambigüario, Galería Alberto Elía (1998). Es además ilustrador en medios de prensa : revistas Ñ y Viva de Buenos Aires, periódico La vanguardia de Barcelona y Público de Madrid. Cuenta con numerosos libros publicados en el ámbito de la literatura juvenil de su país y de Francia, España, Alemania y México. Es co-fundador y director ad-honorem, del sello de libros ilustrados pequeño editor.





Galería Mar Dulce se especializa en obras de pequeño y mediano formato de pintura, dibujo, grabado, fotografía y objetos, realizadas por artistas rioplatenses clásicos y contemporáneos. Junto a la muestra principal se expone una selección de obras de trastienda y de artistas invitados. Para acompañar “Candombe lubolo” exponemos obras de Tulio de Sagastizábal, Leopoldo Torres Agüero, Ral Veroni, Elenio Pico, Rosana Simonassi, Ana María Moncalvo, Alfredo Benavidez Bedoya, Luciana Betesh y Jorge Palacios, entre otros.



La galería está dirigida por la gestora cultural escocesa Linda Neilson. Se formó en Bellas Artes en la Glasgow School of Art, Escocia, y cursó el máster en European Cultural Policy & Administration de la Universidad de Warwick, Inglaterra. Trabajó con varias galerías y proyectos de arte en Escocia e Inglaterra, para el gobierno de Escocia como organizadora de eventos culturales y para el gobierno de la ciudad de Glasgow como oficial de desarrollo cultural. Se mudó a la Argentina en el año 2006 y hasta fines de 2009 fue codirectora de la galería de fotografía VVVgallery.

LUGAR: Uriarte 1490, Palermo Soho (a dos cuadras de Plaza Serrano)
INAUGURACION: sábado 19 de junio, 17-21hs
HORARIO: martes a viernes 15-20hs y sábados 11-14 y 15-20hs
CIERRE: sábado 31 de julio

Se puede encontrar más imágenes para web en galeriamardulce.blogspot.com
galeriamardulce@gmail.com
tanto la exposición “Candombe lubolo” como el libro “Candombe: fiebre de carnaval” (www.pequenoeditor.com, 2010) han sido declarados de interés por el Municipio de Colonia

jueves, 15 de abril de 2010

"Le immagini della fantasia"



Esta es la imagen que ilustra una leyenda folclórica de Oceanía y que forma parte de la exhibición de originales de la "27º Mostra Internazionale d'illustrazione per l'Infanzia ". Ya se ha visto en Sarmede, Turin, Venzone, Sienna y acaba de trasladarse a Monza, donde se pueden ver además los trabajos de: Pablo Auladell, Mariana Chiesa, Beatrice Alemagna, Linda Wolfsgruber, Svjetlan Junakovic´, Milos Koptak, Rebeca Luciani, Giovanni Manna, Raquel Marín, Jüri Mildeberg, Jacqueline Molnár, Octavia Monaco, Eva Montanari, Pep Montserrat, Cristina Pieropan, Natalie Pudalov, Maurizio Quarello, Glenda Sburelin, Amir Shaabanipour, Susanne Straßer, Miguel Tanco, Marit Törnqvist, Enrique Torralba, Emilio Urberuaga, Klaas Verplancke, Valerio Vidali y María Wernicke, entre otros.

Debajo va una muestra de la imagen que hice con motivo de la exhibición realizada en 2007 y que fuera elegida para la portada del catálogo. La técnica utilizada en ambas ilustraciones, es témpera y pincel sobre papel marmolado (aquellos que se utilizaban como guardas de los viejos libros que se encuadernaban a mano).



jueves, 4 de marzo de 2010

Tomo uno, tomo dos...y...







Me acaban de llegar los primeros dos tomos de la movida editorial armada por Fabián Rodriguez (ex revista "Guacho") realizados con el apoyo del Centro Cultural de España de Montevideo. Mi colaboración en este proyecto alude a una bebida representativa del mercado del Puerto: El famoso "medio y medio"... tomo uno, tomo dos y ansiosos, esperamos los dos tomos restantes. Mientras tanto va también, la doble página del tomo dedicado a la "Rambla".